Tras el accidente, Talula ahora vive con la abuela. La casa está vacía, pero los muebles crujen como si no estuviera, Los ruidos de las tuberías se convierten en voces y ese trío de viejos gatos parece saber qué está sucediendo. Enseguida la jovencita entenderá que nunca podrá huir de la terrorífica situación.
Sin existencias


